jueves, 31 de enero de 2013

LA VERGÜENZA DE LA DESVERGÜENZA

Comienzo estas lineas con un hecho ocurrido hoy mismo en la localidad onubense de Escacena, un hecho tan pintoresco como indignante, indignante para cualquier persona que crea en la democracia y en el buen fin de las instituciones, en que los organismos públicos no están al servicio de los políticos ni de los "amiguetes", sino al servicio de los ciudadanos.

Centrándome en el hecho en cuestión, trata de una agresión recibida por el alcalde de Escacena (de un partido político independiente) por parte del hijo de un compañero de partido, que fue a pedir empleo a las dependencias municipales. Según fuentes periodísticas, el susodicho individuo se presentó en dependencias municipales con "muy malas maneras" y reclamando ver al alcalde para solicitarle un puesto de trabajo. Ambos se enzarzaron y tuvieron que ser atendidos previamente.

Resulta curioso que haya personas relacionadas con un partido o clase política que crean que si el político gobernante de turno es del mismo "bando", éste tenga la obligación de ofrecerles un puesto de trabajo, como si las instituciones estuvieran para colocar a familiares, amigos o conocidos de los que gobiernan. Pero si esto es cuando menos curioso, nos da qué pensar sobre lo prometido en campañas políticas, a qué están dispuestos los políticos a ofrecer con tal de salir en unas elecciones, y esto se ve muy claramente a nivel local.

Esta noticia trae a colación el tema del uso particular e interesado que hacen algunos políticos de las instituciones democráticas: Ayuntamientos, Mancomunidades, Diputaciones, CCAA, Ministerios, etc., y es que son tiempos para dar ejemplo y no para lo que acontece a diario en todos los periódicos; noticias que versan sobre corrupción, tráfico de influencias, desvío de capitales, etc, etc.

A nadie le resulta extraño que la política se ha vuelto un manjar muy jugoso, del que dependen muchas personas que se adentran en las "entrañas públicas" para sacar beneficio propio y para los más allegados, un entramado de intereses políticos que derivan en intereses económicos. Esto que estaba adormecido en tiempos de bonanza económica, salta por los aires en el contexto socioeconómico que padece, en el que la sociedad en general demuestra un cansancio evidente de toda la clase política, merced a que se están haciendo sacrificios enormes y todo ello no se ve correspondido por una "elite" de gobernantes con mucha forma y poco fondo.

Con todas estas lineas no señalo que haya corrupción en este ayuntamiento en concreto, me refiero a todo lo que estamos sufriendo y padeciendo los ciudadanos por tener unos gobernantes que no están siendo eficaces en cuanto a la gestión pública y que encima no dan ejemplo de austeridad y compromiso con los problemas tan enormes de nuestro tiempo: paro, recortes sociales, aumento de impuestos.......

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